{"id":6842,"date":"2017-09-10T14:18:40","date_gmt":"2017-09-10T14:18:40","guid":{"rendered":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/?page_id=6842"},"modified":"2017-09-19T06:43:25","modified_gmt":"2017-09-19T06:43:25","slug":"la-mente-vacia","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/la-mente-vacia\/","title":{"rendered":"La Mente Vac\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column width=&#8221;2\/3&#8243;][vc_column_text]<\/p>\n<h2>LA MENTE VACIA<\/h2>\n<h2>Extra\u00eddo de la Revista &#8220;Uno Mismo&#8221;<\/h2>\n<p>La primera vez que un hind\u00fa, hablando de oraci\u00f3n, me pregunt\u00f3:<\/p>\n<p><i>&#8220;Padre, c\u00f3mo acallar el pensamiento, mantener a raya las distracciones y conseguir que la mente quede del todo vac\u00eda al meditar?&#8221;<\/i>, contest\u00e9 con un tono impulsivo de autoseguridad agresiva:<\/p>\n<p><i>&#8220;La oraci\u00f3n no consiste en vaciar la mente, sino, al contrario, en llenarla; llenarla de nuevos pensamientos, de santos prop\u00f3sitos, de palabras del Se\u00f1or en la Escritura, de las reflexiones que hagamos sobre ellas, lo que nos diga el Se\u00f1or y lo que le digamos a \u00e9l. Una mente vacia no sirve de nada; hay que llenarla de Dios, y para eso est\u00e1 la oraci\u00f3n&#8221;.<\/i><\/p>\n<p>Me qued\u00e9 muy orgulloso de mi respuesta, que reflejaba al ciento por ciento mi engre\u00edda superioridad occidental de colonizador espiritual del mundo infiel, y me pareci\u00f3 haber dado una buena lecci\u00f3n en el arte de meditar. Aunque tambi\u00e9n es verdad que ya entonces not\u00e9 en quien me hab\u00eda hecho la pregunta, que era una dama de exquisita educaci\u00f3n de la alta sociedad de Bombay, que algo hab\u00eda en mi actitud que a ella le hab\u00eda parecido impropio y que disimul\u00f3 discretamente cambiando de conversaci\u00f3n. Qued\u00e9 ligeramente corrido y anot\u00e9 el desliz en mi mente. Me cost\u00f3 a\u00f1os descubrir, entender y apreciar la manera que el Oriente tiene de orar, y su diferencia, t\u00edpica de la diferencia este- oeste, en entender la realidad religiosa y reaccionar ante la vida, en la manera de prepararse para acercarse a Dios. Diferencia que refleja e influye una vez m\u00e1s el diferente concepto de Dios.<\/p>\n<p>Casi puede decirse, en sinopsis r\u00e1pida, que la diferencia religiosa, teol\u00f3gica, asc\u00e9tica entre Oriente y Occidente, es que el Occidente quiere llenar la mente, mientras que el Oriente quiere vaciarla. A mi me ense\u00f1aron en mi aprendizaje religioso que la meditaci\u00f3n tenga que ser &#8220;pr\u00e1ctica&#8221;, que hab\u00eda que prepararla con &#8220;puntos&#8221; cuidadosamente trabajados la noche anterior, con consideraciones previstas y di\u00e1logos orientados (coloquios) con el Se\u00f1or. En mi noviciado contaban la historia del novicio que tuvo la osadia sacr\u00edlega, pero irremediable, de interrumpir la oraci\u00f3n matutina de un compa\u00f1ero para preguntarle cu\u00e1l era el segundo punto de la meditaci\u00f3n propuesta por el padre maestro la noche anterior, pues no pod\u00eda acordarse y le era imposible ir adelante o volver atr\u00e1s en pleno atasco contemplativo. Y, sobre todo, de la meditaci\u00f3n hab\u00eda que &#8220;sacar fruto&#8221;, hab\u00eda que orientarla a resultados concretos, hab\u00eda que hacer sentir su influencia en el dia y en la vida. De qu\u00e9 has meditado hoy?, c\u00f3mo te ha ido?, Qu\u00e9 provecho has sacado?, eran preguntas que uno deb\u00eda estar dispuesto acontestar despu\u00e9s de una hora de meditaci\u00f3n. Nos decia nuestro buen maestro: &#8220;Se levantan ustedes temprano, se preparan para la oraci\u00f3n, se pasan una hora entera de rodillas; y si despu\u00e9s de todo eso no hacen &#8216;nada&#8217; en esa hora, no sacan &#8216;nada&#8217; de ella, y no cambian &#8216;nada&#8217; en su vida por ella&#8230;. est\u00e1n ustedes perdiendo el tiempo&#8221;.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_single_image image=&#8221;7506&#8243; img_size=&#8221;full&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;2\/3&#8243;][vc_column_text]Todos esos conceptos, por legitimos que sean y \u00fatiles que nos parezcan a nosotros, son pura herej\u00eda en Oriente. Aparte de la noci\u00f3n de &#8220;perder el tiempo&#8221;, que es concepto y actitud exclusiva y atormentadoramente occidental, eso de &#8220;sacar&#8221; algo de la contemplaci\u00f3n, de aplicar criterios empresariales de &#8220;productividad&#8221; a la actividad del esp\u00edritu, de marcar una meta y medir resultados, todo eso, digo, destruir\u00eda para el oriental la esencia misma del meditar en paz, del contemplar la realidad, del ser uno mismo en unidad de alma y cuerpo, pensamiento y sentidos, persona y entorno, que devuelve el equilibrio al alma y el bienestar al ser entero, y en donde se encuentra a Dios en el silencio de los sentidos y la unidad del ser. Hay que acallar el<b>\u00a0<\/b>ruido del tr\u00e1fico ingente del vivir, y el mayor ruido no es el de fuera sino el de dentro; no es el de los o\u00eddos, sino el del entendimiento; y por eso hay que frenar las ideas, silenciar el pensamiento, vaciar la mente.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n de &#8220;quietud&#8221; no es exclusiva del Oriente; es patrimonio de contemplativos y m\u00edsticos en cualquier religi\u00f3n y en cualquier latitud. La diferencia es que en Occidente esa oraci\u00f3n ha sido tradicionalmente minoritaria, evitada y aun sospechosa de ser ajena a la ortodoxia. El &#8220;quietismo&#8221; es herej\u00eda condenada y el &#8220;iluminismo&#8221; ilumin\u00f3 muchas hogueras de la Inquisici\u00f3n. A la mentalidad pr\u00e1ctica y activa de Occidente nunca le cay\u00f3 bien la aparente pasividad de la m\u00edstica espera. En cambio, en Oriente es connatural, obvia y evidente; y de ah\u00ed ven\u00eda la naturalidad de la pregunta &#8220;c\u00f3mo vaciar la mente?&#8221; que yo no supe en un principio contestar.<\/p>\n<p>Para vaciar la mente se va reduciendo el contenido intelectual de la oraci\u00f3n. La repetici\u00f3n sencilla del nombre de Dios, unida a los ritmos naturales de la respiraci\u00f3n, el pulso o el paso al caminar es pr\u00e1ctica universal que mantiene el contacto sin cargar la mente. Basta viajar en la India en un vag\u00f3n de tren (lleno irremediablemente hasta los topes) y fijarse en los labios de los compa\u00f1eros de viaje para comprobar el hecho. No idealizo paisajes indios ni digo que todo el mundo se pase el viaje rezando. Hay quienes fuman o duermen o leen el peri\u00f3dico o juegan a las cartas. Pero all\u00ed, en aquel rinc\u00f3n, hay un hombre maduro de sencillo vestir que ni lee el peri\u00f3dico ni charla ni fuma. Y sus labios se est\u00e1n moviendo r\u00edtmicamente en silencio. Viaja con Dios. Y al otro lado, una joven madre con un ni\u00f1o en brazos lo mira y lo cuida y le habla y lo arrulla&#8230; y entre medio sus labios tambi\u00e9n arrullan a Dios. El nombre sagrado, la repetici\u00f3n r\u00edtmica, la plegaria incesante, el contacto vital. La India entera respira el nombre de Dios en los vientos del Himalaya y en la corriente del Ganges, en el peregrinar de sus gentes y en el edificar de sus templos, en el aliento de los fieles y en el movimiento de sus labios. Un continente que palpita a Dios, y lo hace con tal naturalidad, sencillez y calma que casi ni se le da importancia, ni se presta atenci\u00f3n, ni se nota&#8230; que es la mayor nobleza del bien rezar.<\/p>\n<p>Un dia iba yo muy temprano por la ma\u00f1ana, en el frio del invierno del monte Abu en el Rajasth\u00e1n, recorriendo a pie la distancia que separaba nuestra casa del convento de las monjas donde habia yo a decir la misa de comunidad. La carretera estaba desierta, y yo iba con jersey, guantes y bufanda, y caminaba a paso ligero para reaccionar contra el frio. El rato de camino solitario era parte de mi hora de meditaci\u00f3n matutina y preparaci\u00f3n para la Eucaristia que iba a celebrar, pero ello no me impedia fijarme en los alrededores y ver lo que pasaba. Al cabo de un rato not\u00e9 que alguien iba por la carretera delante de m\u00ed. Era una mujercilla menuda, vestida s\u00f31o con un escaso sari recogido entre las piernas, al estilo de las mujeres trabajadoras, para andar mejor. Sobre la cabeza llevaba un enorme haz de le\u00f1a seca que equilibraba con un largo palo fijo en el haz y manejado h\u00e1bilmente por su mano derecha. Avanzaba a pasos menudos pero r\u00e1pidos, y sus pies descalzos, la nubecilla de su aliento y su figura entera creaban un punto penoso de fr\u00edo humano sobre el paisaje inerte. Sab\u00eda yo que habia familias pobres en los alrededores que se afanaban en recoger la le\u00f1a seca caida del monte a lo largo del dia, para venderla a primera hora de la ma\u00f1ana en el mercado central. A eso iba aquella mujercilla cuando la divis\u00e9. Yo andaba m\u00e1s r\u00e1pido que ella, me acerqu\u00e9, la alcanc\u00e9 y la adelant\u00e9. Al hacerlo, not\u00e9 que iba diciendo algo, y prest\u00e9 atenci\u00f3n. Al ritmo de sus pies descalzos sobre el frio asfalto iba repitiendo con terca y tierna devoci\u00f3n las palabras sagradas: &#8220;Oh, mi Dios; oh mi Se\u00f1or! Oh mi Dios, oh mi Se\u00f1or!&#8221; Rezaba al andar, sus pasos eran las cuentas de su rosario, su teologia eran dos palabras, Dios y Se\u00f1or, y su devoci\u00f3n llenaba el monte entero en el amanecer silencioso de los picos dorados. Segu\u00ed oyendo su breve jaculatoria seg\u00fan me fui alejando. All\u00ed iba yo, envuelto en mi bufanda, haciendo mi &#8220;meditaci\u00f3n&#8221; de la ma\u00f1ana, es decir, pensando en el gran desayuno que las buenas hermanas me iban a dar despu\u00e9s de la misa y que constituia el gran atractivo de las visitas matutinas al convento, ya que en nuestra propia casa los desayunos eran tristemente masculinos y desesperadamente mon\u00f3tonos. Buena meditaci\u00f3n llevaba yo! Profesional del esp\u00edritu, a\u00f1os de formaci\u00f3n, miles de meditaciones, sacerdocio, votos, teolog\u00eda pastoral y cursillos de ejercicios&#8230; y aquella mujercita del campo rezaba mejor que yo; es decir, ella rezaba y yo no. Y ella rezaba porque ten\u00eda a mano la manera de hacerlo, porque hab\u00eda heredado un reflejo ancestral que la llevaba a pronunciar el nombre de Dios al andar, al respirar, al vivir, como parte misma de su ser. La oraci\u00f3n, al hacerse m\u00e1s sencilla, se hace m\u00e1s universal y lo llena todo. A mi me dio mucho que pensar aquella ma\u00f1ana de invierno carretera arriba hacia el convento. Al llegar a la Eucaristia, al momento de hacer algunas reflexiones despu\u00e9s del Evangelio, dej\u00e9 a un lado los pensamientos que habia preparado<b>\u00a0y\u00a0<\/b>cont\u00e9 sencillamente mi experiencia.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_single_image image=&#8221;6999&#8243; img_size=&#8221;full&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;2\/3&#8243;][vc_column_text]Tambi\u00e9n hay abusos. Es c\u00e9lebre, porque el hecho hist\u00f3rico se llev\u00f3 al teatro y escandaliz\u00f3 una generaci\u00f3n, el de una suegra que, al preparar el veneno para matar a su nuera, lo hizo repitiendo el nombre de Dios, por costumbre enraizada que, por un instante asesino, convirti\u00f3 la adoraci\u00f3n en sacrilegio. Hay rutina y hay olvido y hay manipulaci\u00f3n y hay todas las miserias que el ser humano se inventa para lograr estropear la costumbre m\u00e1s santa. Pero la tendencia y la direcci\u00f3n subsisten. Reduce el contenido intelectual de la oraci\u00f3n, y subir\u00e1 su calidad. Haz callar a la mente para que hable el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Este es s\u00f31o el portal de entrada de donde parten luego las ense\u00f1anzas y pr\u00e1cticas cada vez m\u00e1s y m\u00e1s refinadas para acallar la mente y despertar la fe. Las escuelas son muchas, y las experiencias multiformes; pero la direcci\u00f3n es constante. Negar las apariencias para que surja la realidad, domar el pensamiento para liberar la verdad, vaciar la mente para que la llene Dios. A eso se dedica la India desde hace siglos. Tambi\u00e9n existen en la India (y el turismo y el periodismo de hoy se encargan de pasear las im\u00e1genes por el mundo entero), las manifestaciones multitudinarias sonoras del culto paralelo al &#8220;Dios de la devoci\u00f3n&#8221;; el escaparate multicolor que guarda con distracci\u00f3n estudiada el hondo secreto de familia y lo protege desviando astutamente las miradas de los meramente curiosos al espect\u00e1culo f\u00e1cil y folkl\u00f3rico; la portada, que para muchos se queda en portada, del tratado \u00edntimo y secular de c\u00f3mo llegar a Dios Todo eso coexiste y vive y palpita y se ayuda y se complementa. Y en el centro queda siempre la no-imagen excelsa del Dios sin rostro y sin nombre, porque su nombr\u00e9 est\u00e1 sobre todo nombre y su concepto sobre todo concepto. La gran oraci\u00f3n de la India es el silencio, porque el gran Dios<b>\u00a0<\/b>de la India es el Dios de la negaci\u00f3n<b>.\u00a0<\/b>Por eso hab\u00eda que vaciar la mente.<\/p>\n<p><span style=\"font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif, 'Courier New';\"><i>(Extracto del libro &#8220;Dejar a Dios ser Dios. Imagenes de Divinidad&#8221;. Editorial Sal Terrae. Santander).<\/i><\/span>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_single_image image=&#8221;7668&#8243; img_size=&#8221;full&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column width=&#8221;2\/3&#8243;][vc_column_text] LA MENTE VACIA Extra\u00eddo de la Revista &#8220;Uno Mismo&#8221; La primera vez que un hind\u00fa, hablando de oraci\u00f3n, me pregunt\u00f3: &#8220;Padre, c\u00f3mo acallar el<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-6842","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/6842","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6842"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/6842\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7669,"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/6842\/revisions\/7669"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}