{"id":6937,"date":"2017-09-10T15:34:45","date_gmt":"2017-09-10T15:34:45","guid":{"rendered":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/?page_id=6937"},"modified":"2017-09-18T08:04:41","modified_gmt":"2017-09-18T08:04:41","slug":"el-seppuku-o-hara-kiri","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/el-seppuku-o-hara-kiri\/","title":{"rendered":"El Seppuku o Hara-kiri"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<p><center><\/center><\/p>\n<h1>EL SEPPUKU O HARA-KIRI<\/h1>\n<h2>Por Bryn Williams<\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>&#8220;Quienes se aferran a la vida mueren, quienes desaf\u00edan a la muerte sobreviven&#8221;<br \/>\nUyesugi Kenshin (siglo XVI)<\/i><\/p>\n<h2>SEPPUKU (Suicidio ritual por Desentra\u00f1amiento)<\/h2>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_single_image image=&#8221;7550&#8243; img_size=&#8221;full&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_column_text]El\u00a0<i>Seppuku\u00a0<\/i>como tal no est\u00e1 relacionado con el karate aunque, en cuanto a su pr\u00e1ctica, observada por los\u00a0<i>Samurais,\u00a0<\/i>existen algunas vagas conexiones psicol\u00f3gicas Es verdad, ciertamente, que les fascina a muchos\u00a0<i>karatekas\u00a0<\/i>que ven a Jap\u00f3n con la misma veneraci\u00f3n que guardan los musulmanes hacia la Meca. Por lo tanto, es por motivos de inter\u00e9s m\u00e1s que de pertinencia que ha sido incluida la siguiente secci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para los\u00a0<i>Samur\u00e1is,\u00a0<\/i>la muerte significaba un asunto de honor, y la muerte por vejez y por causas naturales no era algo deseable. Como lo cre\u00edan los antiguos griegos, una muerte noble, temprana y violenta era un signo de predilecci\u00f3n de los dioses, su ideal era\u00a0&#8220;Vivir bellamente y morir de manera hermosa&#8221;. De all\u00ed la adopci\u00f3n del capullo de cerezo como emblema del Sa<i>murai&#8230;\u00a0<\/i>bello y ef\u00edmero. Un d\u00eda en pieno florecimiento, al dia siguiente abatido por la tormenta. &#8220;Vivir por siempre feliz&#8221; era un concepto extra\u00f1o por completo y sigue si\u00e9ndolo en la literatura japonesa moderna. Sin embargo, buscar la muerte deliberadamente era un signo de cobard\u00eda y escapismo. Un hombre notable vivir\u00eda su existencia de un modo tan noble como pudiese y s\u00f3lo en determinadas circunstancias prescritas pod\u00eda recurrir al\u00a0<i>Seppuku o Hara- kiri\u00a0<\/i>(que significa literalmente &#8220;cortadura del vientre&#8221;) como un escape honorable. Estas circunstancias se refer\u00edan a vengar a los amigos, pagar un crimen o error, o evitar el deshonor. El ejemplo m\u00e1s famoso de\u00a0<i>Seppuku\u00a0<\/i>multitudinario lo encontramos en &#8220;47 Ronin&#8221; cuya historia est\u00e1 escrita en obras de\u00a0<i>Kabuki y\u00a0<\/i>por su val\u00eda, para el japon\u00e9s equivale a una tragedia griega.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n es la siguiente. En 1703, dos\u00a0<i>daimyo, los\u00a0<\/i>se\u00f1ores Asano y Kira, estaban presentes en ia corte imperial. Surgi\u00f3 una discusi\u00f3n en la cual Kira insult\u00f3 a Asano. Con esto Asano desenfund\u00f3 su sable e hiri\u00f3 a Kira. Por ser un crimen desenfundar un arma en la corte imperial, Asano fue condenado a morir por medio de\u00a0<i>Seppuku,\u00a0<\/i>dejando sin su amo a\u00a0<i>47 Samur\u00e1is.\u00a0<\/i>Por lo que determinaron vengar a su amo y entraron por la noche a la mansi\u00f3n de Kira, exigiendo que \u00e9l tambi\u00e9n llevara a cabo el\u00a0<i>Seppuku.\u00a0<\/i>Al negarse a hacerlo, le cortaron la cabeza y la pusieron sobre la tumba de Asano. Luego todos perpetraron el\u00a0<i>Seppuku y\u00a0<\/i>fueron sepultados a su lado. Este acto es venerado en Jap\u00f3n como una manifestaci\u00f3n de absoluta lealtad y anualmente lo celebran con servicios conmemorativos.<\/p>\n<p>E1\u00a0<i>Seppuku\u00a0<\/i>tambi\u00e9n fue institucionalizado bajo un estado formal de ejecuci\u00f3n que permit\u00eda a la v\u00edctima retener su honor al imponerse a s\u00ed misma la muerte. Una costumbre semejante prevaleci\u00f3 tambien en Roma- La narraci\u00f3n siguiente de un\u00a0<i>Seppuku\u00a0<\/i>convencional est\u00e1 registrada en\u00a0<i>Tales of Old Japan,\u00a0<\/i>de Mitford (luego lord de Redesdale).[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_single_image image=&#8221;7551&#8243; img_size=&#8221;full&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;2\/3&#8243;][vc_column_text]&#8221;Fuimos invitados &#8211; siete representantes extranjeros- a acompa\u00f1ar a los testigos japoneses al\u00a0<i>hondo o\u00a0<\/i>sala principal del templo, donde iba a ser efectuada la ceremonia- Era un escenario imponente. Un gran sal\u00f3n de elevado techo sostenido por oscuros pilares de madera. Del cielo raso colgaba una gran variedad de enormes l\u00e1mparas de oropel y ornamentos peculiares de los templos budistas. Frente al altar elevado, y sobre el piso, cubierto con bellas esteras blancas, y a una altura de ocho o diez cent\u00edmentros del suelo, estaba tendida una alfombra de fieltro escarlata. Largas velas colocadas a intervalos regulares proyectaban una luz difusa y misteriosa estrictamente suficiente para permitir que fuesen vistos los procedimientos. Siete japoneses tomaron sus sitios a la izquierda del piso en alto, y siete extranjeros a la derecha. Eran los \u00fanicos.<\/p>\n<p>&#8220;Despu\u00e9s de un intervalo de unos cuantos minutos de intensa expectaci\u00f3n, Taki Zenzaburo, hornbre fornido de treinta y dos a\u00f1os de edad, entr\u00f3 al sal\u00f3n. con un aire de nobleza, ataviado en traje de ceremonia, con las peculiares alas de tela de c\u00e1\u00f1amo usadas para las grandes ocasiones. Estaba acompa\u00f1ado por un\u00a0<i>kaishaku y\u00a0<\/i>tres oficiales, quienes vest\u00edan el\u00a0<i>jimbaori, o\u00a0<\/i>peto de guerra tejido de oro al frente. Hacemos notar que la palabra\u00a0<i>kaishaku\u00a0<\/i>no equivale al t\u00e9rmino verdugo. E1 t\u00edtulo es el de un caballero; y en muchos casos<b>\u00a0<\/b>es un cargo desempe\u00f1ado por un familiar o amigo del condenado; y la relaci\u00f3n entre ellos es m\u00e1s bien el de un principal y un segundo que el de v\u00edctima y verdugo. En este caso, el\u00a0<i>kaishaku\u00a0<\/i>era un disc\u00edpulo de Taki Zenzaburo, y fue seleccionado por su habilidad en esgrima de entre los amigos de este \u00faltimo.<\/p>\n<p>&#8220;Taki Zenzaburo avanz\u00f3 lentamente con el\u00a0<i>kaishaku\u00a0<\/i>a su izquierda en direcci\u00f3n a los testigos japoneses; se inclinaron ante ellos y despu\u00e9s se aproximaron a nosotros y nos saludaron en la misma forma, aunque quiz\u00e1 con mayor consideraci\u00f3n; en cada caso, el saludo fue correspondido ceremoniosamente. E1 condenado ascendi\u00f3 con lentitud y gran dignidad al piso elevado, se postr\u00f3 dos veces ante el altar en alto y se<b>\u00a0<\/b>sent\u00f3 en la alfombra de fieltro con la espalda hacia el altar, y de rodillas a su izquierda el\u00a0<i>kaishaku.\u00a0<\/i>Entonces avanz\u00f3 uno de los tres oficiales ayudantes, portando un atril de los empleados en el templo para hacer oblaciones. Sobre el atril estaba la\u00a0<i>wakizashi,\u00a0<\/i>la espada corta o daga de los japoneses de veinticuatro cent\u00edmetros de longitud, con una punta y un filo tan cortantes como una navaja de afeitar. Postr\u00e1ndose, la entreg\u00f3 al condenado, quien la recibi\u00f3 con reverencia, levant\u00e1ndola hasta su cabeza con ambas manos, y poni\u00e9ndola frente a \u00e9l.<\/p>\n<p>&#8220;Luego de otra reverencia profunda, Taki Zenzaburo, con una voz que reflejaba gran emoci\u00f3n y vacilaci\u00f3n como era de esperarse en un hombre que hac\u00eda una dolorosa confesi\u00f3n; pero firme en su cara y su actitud, habl\u00f3 como sigue:<\/p>\n<p>&#8220;Yo, y solamente yo, injustificadamente di la orden de disparar contra los extranjeros en Kobe y de nuevo lo hice cuando intentaban escapar. Por este crimen me desentra\u00f1o y ruego a los presentes me hag\u00e1is el honor de presenciar el acto&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;E1 que habl\u00f3 dej\u00f3 que sus ropas superiores se deslizaran hasta su faja, inclin\u00e1ndose una vez m\u00e1s, y qued\u00f3 desnudo hasta la cintura. Con cuidado, seg\u00fan la costumbre, recogi\u00f3 sus mangas bajo sus rodillas para evitar caer hacia atr\u00e1s; porque un caballero japon\u00e9s noble debe morir cayendo hacia adelante. Tom\u00f3 con mano firme y decidida la daga que estaba frente a \u00e9l; la mir\u00f3, pensativo, casi con afecto; pareci\u00f3 repasar por un momento sus pensamientos por \u00faltima vez y luego se acuchill\u00f3 profundamente abajo de la cintura, del lado izquierdo y llev\u00f3 la daga con lentitud a su lado derecho y volvi\u00e9ndola hacia la herida, hizo un corte leve hacia arriba. Durante esta operaci\u00f3n angustiosamente dolorosa no movi\u00f3 un solo musculo de su cara. Cuando extrajo la daga, se inclin\u00f3 hacia adelante extendi\u00f3 el cuello y por primera vez cruz\u00f3 por su cara una expresi\u00f3n de<b>\u00a0<\/b>dolor, pero jam\u00e1s emitio ning\u00fan lamento. En ese instante, el\u00a0<i>kaishaku,\u00a0<\/i>que hab\u00eda estado observando con atenci\u00f3n cada<b>\u00a0<\/b>uno de sus movimientos, de rodillas a su lado, se puso de pie de un salto y en un segundo levant\u00f3 su sable en el aire; hubo un rel\u00e1mpago, un golpe feo, pesado, y una ca\u00edda estrepitosa; la cabeza hab\u00eda sido separada del cuerpo de un solo golpe.<\/p>\n<p>&#8220;Prosigui\u00f3 un silencio de muerte, interrumpido s\u00f3lo<b>\u00a0<\/b>zor el horrible ruido de la sangre que sal\u00eda a borbotones del bulto inerte frente a nosotros, que tan s\u00f3lo un momento antes hab\u00eda sido un hombre valiente y caballeroso. Fue horrible.<\/p>\n<p>&#8220;El\u00a0<i>kaishaku<\/i>\u00a0hizo una inclinaci\u00f3n profunda, limpi\u00f3 su sable con una hoja de papel preparada para ese prop\u00f3sito, y se retir\u00f3 del piso elevado; y la daga manchada de sangre fue retirada solemnemente, como prueba sangrienta de la ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Entonces los dos representantes del Mikado abandonaron sus sitios y cruzaron hasta donde est\u00e1bamos sentados los testigos extranjeros; nos pidi\u00f3 atestiguar que la sentencia de muerte de Taki Zenzaburo hab\u00eda sido cumplida fielmente, salimos del templo terminada la ceremonia&#8221;.<\/p>\n<p>El lector puede pensar que el\u00a0<i>Seppuku\u00a0<\/i>es una pr\u00e1ctica feudal alejada completamente del esp\u00edritu del Jap\u00f3n moderno. Sin embargo, fue \u00fanicamente en 1970 cuando Jukio Mishima, el renombrado escritor, dramaturgo, nacionalista y entusiasta deportista japon\u00e9s, sigui\u00f3 la pr\u00e1ctica antigua y se hizo el\u00a0<i>Harakiri.\u00a0<\/i>Admiraba las tradiciones de su patria y cre\u00eda que el Jap\u00f3n moderno estaba abandonando sus derechos naturales al adoptar las costumbres de Occidente. Habl\u00f3 en una asamblea militar, acompa\u00f1ado por sus partidarios m\u00e1s allegados y trat\u00f3 de obtener respaldo para un levantamiento militar destinado a reincorporar al Jap\u00f3n, a sus costumbres tradicionales. Al fracasar recurri\u00f3 a la salida tradicional del\u00a0<i>Samarai.\u00a0<\/i>Tal vez el esp\u00edritu del Jap\u00f3n feudal est\u00e1 considerablemente m\u00e1s pr\u00f3ximo a la superficie de lo que suele suponerse.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_single_image image=&#8221;7552&#8243; img_size=&#8221;full&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text] EL SEPPUKU O HARA-KIRI Por Bryn Williams &nbsp; &#8220;Quienes se aferran a la vida mueren, quienes desaf\u00edan a la muerte sobreviven&#8221; Uyesugi Kenshin (siglo XVI)<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-6937","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/6937","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6937"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/6937\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7553,"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/6937\/revisions\/7553"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/shotokai.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}