Los Momentos Más Oscuros del Karate-do: El Cisma de 1957 entre Shotokai y la JKA
O-Sensei Gichin Funakoshi junto a sus discípulos predilectos Genshin Hironishi y Shigeru Egami.
Los Momentos Más Oscuros del Karate-do: El Origen del Egami Karate
Crónica Histórica del Maestro Genshin Hironishi • Análisis y Documentación de Archivo
Atribución de Fuentes Primarias:
Esta crónica histórica de primera mano fue publicada originalmente por el Maestro Genshin Hironishi en el Boletín Shōtōkai de España (1984), y posteriormente analizada en el estudio histórico de Marco Forti, Shōtōkai No Rekishi: Excursus sulla storia del Karate-dō del M° Shigeru Egami (FIKTA Corso Maestri, 2003, capítulo "Il momento più buio per il Karate-dō", pp. 10 - 17).
Contexto Histórico: El Cisma de 1956 - 1957
Durante la reconstrucción del Japón de posguerra se gestó una fractura filosófica irreparable en la comunidad del Shotokan. Ōsensei (大先生) Gichin Funakoshi (1868 - 1957) dedicó su vida entera a enseñar que el Karate-do es un Budo formativo y ético, enfocado en el perfeccionamiento del carácter y la convivencia pacífica. O-Sensei rechazaba con firmeza los combates libres de competición (shiai), advirtiendo que las reglas por puntos desvirtuaban la eficacia letal y la pureza espiritual del arte marcial.
En 1949, diversos clubes universitarios fundaron la Japan Karate Association (JKA / Nihon Karate Kyokai). Inicialmente, el veterano discípulo Isao Obata ejerció como presidente, con Funakoshi como Consejero Supremo. Sin embargo, cuando la facción más joven de la JKA, liderada por Masatoshi Nakayama, impulsó la codificación de campeonatos deportivos para convertir el karate en un espectáculo de masas, Obata y Funakoshi se sintieron profundamente contrariados. Obata renunció a la presidencia de la JKA en señal de protesta.
Ante este distanciamiento, los discípulos directos y ortodoxos de Funakoshi - encabezados por Isao Obata, Shigeru Egami, Genshin Hironishi y el primogénito Giei Funakoshi - reorganizaron formalmente en 1956 la asociación Nihon Karate-do Shotokai con el fin de blindar el legado no competitivo del maestro.
Con el fallecimiento del Maestro Funakoshi el 26 de abril de 1957 a los 89 años, las tensiones soterradas estallaron con motivo de la organización de sus funerales oficiales.
El Testimonio Directo del Maestro Genshin Hironishi
Declaraciones del Maestro Hironishi, expresidente de la Nihon Karate-do Shotokai y uno de los últimos supervivientes de los doce 5tos danes nombrados por Funakoshi antes del final de la Segunda Guerra Mundial.
Prólogo: El Conflicto en Torno al Entierro
El día 26 de abril de 1957 falleció nuestro maestro y padre Shoto, Gichin Funakoshi.
Al día siguiente tuvimos una reunión urgente convocada para tratar un asunto doloroso y complejo que surgió de inmediato: la Asociación Nipona de Karate (JKA, "Kyokai") declaró formalmente que no asistiría a las honras fúnebres si no era designada como la única entidad organizadora de las mismas.
La exigencia de la Kyokai nos causó un rechazo unánime. Su actitud era inadmisible, especialmente a la luz de las palabras tajantes del maestro Giei Funakoshi, primogénito del difunto, quien reiteró:
"El entierro de mi padre correrá íntegramente a cargo de la escuela Shōtōkai. Él no tenía otro cargo institucional que el de director del Gimnasio Shōtōkan y presidente de la escuela Shōtōkai. Habiendo sido destruido el dojo central durante los bombardeos de la guerra, es de estricta justicia y lógica que su sepelio sea organizado por la Escuela".
En una sociedad tradicional y jerárquica como la japonesa, la voluntad del primogénito (chonan) es soberana en los funerales familiares, por lo que la pretensión de la Kyokai fue rechazada.
En aquel periodo, la Kyokai agrupaba a universidades con clubes consolidados como Keio, Takushoku y Hosei. Por el contrario, las universidades de Chuo, Tokyo Noko, Seijo, Gakushuin y Senshu eran incondicionales a la Escuela Shōtōkai, brindando su respaldo absoluto al sepelio organizado por esta última.
Respecto a la Universidad de Waseda, atravesaba una difícil disyuntiva interna. El señor Ohama, director de Educación Física de la universidad y compatriota y entrañable amigo de Funakoshi, fue comisionado para coordinar el sepelio. Sin embargo, el club activo de Waseda se inclinaba hacia la Kyokai. Aunque acudieron a la cita por respeto al señor Ohama, optaron por no manifestarse durante la acalorada reunión.
El Fracaso de las Conversaciones
Bajo un ambiente de profunda crispación y tristeza comenzó la asamblea, a la que asistieron unos cincuenta maestros. Yo presencié el encuentro en calidad de moderador, ciñéndome estrictamente a ese papel neutral. El Maestro Shigeru Egami y su ayudante Yanagisawa (representante de Chuo) asumieron la tarea de apelar a la cordura de los representantes de la Kyokai.
A lo largo de horas interminables, el señor Egami repitió llamados a la razón en nombre de Giei, con sus frases breves y precisas, advirtiendo del error histórico y la deshonra que supondría boicotear los funerales del padre del karate moderno. La Kyokai mantuvo una postura inflexible: "Si los funerales no se realizan a cargo de la Kyokai, ésta no asistirá..."
El acuerdo resultó imposible. Los emisarios de Takushoku, Keio y Hosei se despidieron retirando las banderas universitarias que habían depositado para el velatorio, aduciendo que las necesitaban para actos deportivos en sus facultades al día siguiente.
Ante el callejón sin salida, nos vimos obligados a emitir una resolución de compromiso: la asistencia o no al entierro quedaba reservada a la conciencia individual de cada karateka.
La Polémica en Torno al Kata Taikyoku
El único argumento esgrimido por la Kyokai consistía en que el Maestro Funakoshi figuraba nominalmente como máximo consejero técnico de su entidad.
En un momento de la discusión intervine a título estrictamente personal para corregir una contradicción flagrante:
*"La Kyokai no reconoce el Kata Taikyoku y, en consecuencia, no lo practica en sus dojos. Afirma que este kata fue ideado exclusivamente por el maestro Yoshitaka Funakoshi. Pero esa afirmación falta a la verdad histórica. El Taikyoku es fruto de años de investigación colectiva entre varios maestros veteranos, entre ellos el señor Kugimiya de Takushoku.
Además, en plena guerra mundial se publicó la segunda edición de 'Karate-do Kyohan', redactada por el Maestro Funakoshi. En el suplemento oficial de dicha obra, el propio autor presentó el Taikyoku bajo su firma. Si la Kyokai considera a Funakoshi su consejero supremo y al mismo tiempo ignora el Taikyoku, incurre en una incongruencia manifiesta".*
El Último Encuentro con Masatoshi Nakayama
En diciembre de ese mismo año, el señor Masatoshi Nakayama vino a visitarme en persona y mantuvimos la siguiente conversación:
Nakayama: "Hazte miembro de la Kyokai. Déjate de argucias teóricas e intégrate con nosotros".
Hironishi: "Antes de invitarme a ingresar en la Kyokai debes cumplir dos condiciones ineludibles: ir a la casa de la familia Funakoshi y pedir perdón de rodillas. ¿Cómo voy a afiliarme a una organización que boicoteó los funerales de nuestro propio maestro? Además, debéis incorporar oficialmente el Kata Taikyoku a vuestro programa. Si cumples estos dos compromisos, me lo pensaré".
Nakayama: "Puede que tengas razón en el fondo. Pero no discutamos ahora. Afíliate primero y luego podrás exponer tus puntos desde dentro".
(En aquel momento, la Kyokai ya admitía la autoría de Funakoshi en el Taikyoku, aunque continuaba sin enseñarlo).Hironishi: "Escúchame bien, Nakayama. Somos técnicos de karate. Hemos entrenado juntos y compartido momentos muy duros. Ponte en mi lugar: tú tienes discípulos, y si la gente les echa en cara: '¡Pertenecéis a la asociación que boicoteó el entierro del maestro Funakoshi!', eso herirá su honor. Ve a la casa de los Funakoshi y discúlpate. Es un deber moral que debes cumplir".
Aquella fue la última vez en mi vida que hablé con el señor Nakayama.
El Legado del Sepelio de 1957
El 10 de mayo de 1957, las solemnes honras fúnebres de Ōsensei Gichin Funakoshi se oficiaron en el Templo Gokokuji de Bunkyo, Tokio, reuniendo a más de mil dolientes y personalidades del Budo.
A partir de esta escisión histórica, el Maestro Shigeru Egami asumió la jefatura técnica (Shihan) del Shotokan, y Genshin Hironishi ejerció como Jefe de Examinadores y posterior Presidente de Nihon Karate-do Shotokai. Juntos salvaguardaron el Budo no comercializado: priorizando la relajación profunda, el golpe penetrante sin freno y la hermandad espiritual por encima de los trofeos deportivos efímeros.
Fuentes Primarias y Bibliografía
- Marco Forti, Shōtōkai No Rekishi: Excursus sulla storia del Karate-dō del M° Shigeru Egami, FIKTA Corso Maestri, 2003, capítulo "Il momento più buio per il Karate-dō", pp. 10 - 17.
- Genshin Hironishi, entrevista en Boletín Shōtōkai de España, Madrid, 1984.
- Gichin Funakoshi, Karate-do Kyohan (Segunda Edición), Tokio, 1943.
- Shigeru Egami, The Way of Karate: Beyond Technique, Kodansha International, Tokio, 1976.