Breve Historia del Karate-do por Shoshin Nagamine (Shorin-ryu).
Breve historia del karate-do según Shoshin Nagamine
Shoshin Nagamine, maestro okinawense de Shorin-ryu (Matsubayashi-ryu), escribió una historia del karate en su libro La esencia del karate-do okinawense. Esta página resume lo que cuenta. Los datos y las interpretaciones son de Nagamine; la redacción es nuestra.
Okinawa, una isla pequeña
Nagamine parte de la geografía. Okinawa es la isla principal de la cadena de las Ryukyu, que se extiende entre Japón y Taiwán. Queda a unos 480 km al sur de las islas principales de Japón, a unos 560 km al norte de Taiwán y a unos 750 km al este de China, y tiene apenas unos 1.200 km². Hay registros históricos de la isla de hace unos mil años, pero, como él mismo lamenta, no existen documentos que permitan reconstruir con precisión los orígenes del karate.
El arte de "te"
Para Nagamine, las artes marciales nacen del instinto de supervivencia. Sin armas eficaces, el ser humano se defendió con las manos, los pies y el resto del cuerpo, y cada cultura desarrolló sus propias formas: el boxeo y la lucha en Occidente, el kempo en China, el judo, el kendo o el aikido en Japón. En Okinawa surgió te, que significa literalmente "mano". Sus armas características eran los puños, los dedos de los pies, los codos y el canto de la mano, aunque en la práctica cualquier parte del cuerpo podía servir.
Shuri-te y Naha-te
Como el te se practicaba en secreto, no hay pruebas que permitan clasificar con claridad los estilos de sus años de formación, en el siglo XVIII. Con el tiempo, sin embargo, el karate se fue dividiendo en dos grandes ramas: Shorin-ryu o Shuri-te, desarrollado en torno a Shuri y Tomari, y Shorei-ryu o Naha-te, en torno a Naha.
Nagamine cita al maestro Gichin Funakoshi, que en su Karate-do Kyohan relacionaba cada rama con distintas condiciones físicas: Shuri-te, basado en movimientos rápidos, convenía a personas de poca estatura, y Naha-te a personas más grandes y pesadas. Aquí vale una aclaración que ya aparecía en la versión anterior de esta página: Funakoshi no recomendaba un estilo según la contextura, sino que observaba que los estilos parecían haber sido creados por personas de esas características, algo que se nota en los kata.
De secreto a escuela
Durante el siglo XIX, las dos ramas siguieron desarrollándose, todavía limitadas a la clase samurái y en absoluto secreto. Cuando en 1875 terminó la ocupación de Satsuma y Okinawa pasó oficialmente a formar parte de Japón, ya no hubo motivo para ocultarlas.
Aun así, el karate no se hizo conocido hasta 1904, cuando entró en el programa de educación física de las escuelas públicas de Okinawa. Nagamine atribuye ese paso al maestro Anko Itosu, a quien considera uno de los grandes karatecas de su tiempo y maestro de varios karatecas destacados.
El resurgimiento de posguerra
Según Nagamine, el karate no solo sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial, sino que salió de ella con alcance internacional. Al terminar la guerra, la administración estadounidense en Japón prohibió el judo y el kendo por considerar que fomentaban el militarismo. Eso generó una gran demanda de karate y aikido como "válvula de escape" para la energía de los jóvenes, y ambas artes empezaron a llamar la atención en todo el mundo.
Fuentes
- Shoshin Nagamine, The Essence of Okinawan Karate-do (edición en español: La esencia del karate-do okinawense), Charles E. Tuttle, 1976. Capítulo sobre la historia del karate-do.
- Gichin Funakoshi, Karate-do Kyohan, citado por Nagamine.